Placeholder text, please change

¿Tienes un hijo “mal portado” o un hijo con necesidades sensoriales insatisfechas?

¿Tienes un hijo “mal portado” o un hijo con necesidades sensoriales insatisfechas?

 

Las razones por las que los niños son “mal portados”, pueden ser muy variadas y en ocasiones, difíciles de identificar. Buscan atención, carecen de límites claros, tienen algún malestar físico o emocional que no saben cómo expresar, o bien, algo está pasando desapercibido: su conducta puede estar influenciada por una dificultad de procesamiento sensorial. Conocer la razón por la que un niño se comporta de cierta manera, es la clave para ayudarlo a modificar su conducta.

Niño enojado

Pero, ¿qué es el procesamiento sensorial?

El procesamiento sensorial es la forma en la que asimilamos y organizamos la información del mundo que nos rodea, recibida a través de nuestros sentidos. Es darle sentido a nuestro entorno por medio de los 8 sentidos. ¿8 sentidos? ¡Si! Además del tacto, vista, oído, gusto y olfato, existen también otros sentidos que nos ayudan a percibir una imagen confiable del mundo y nuestro lugar en él: el movimiento, la conciencia corporal y la intercepción (sensación de hambre, sed y temperatura). Ahora mismo, estos sentidos están trabajando juntos y coordinados para que puedas funcionar: estás escuchando de fondo los sonidos de tu alrededor mientras lees este texto y te concentras para comprenderlo, percibes el olor que viene de la cocina, sientes la textura de tu ropa sobre la piel, te mantienes en una posición estable sobre tu silla y el suelo debajo de tus pies, al mismo tiempo, tu cerebro está realizando los cálculos necesarios para mover tu mano con la fuerza y dirección tales, que puedas tomar la taza de café que se encuentra a tu izquierda. Todo esto, es el resultado de la integración de todos tus sentidos.

 

¿Qué sucede cuando estos sentidos no están filtrando la información de forma adecuada?

Esto puede interferir con la vida diaria de una persona de forma sutil y verse manifestado por medio de la atención o la conducta. Y a la larga, reflejarse en problemas para aprender, socializar y comportarse. Una desorganización de los sentidos provoca una búsqueda constante de estimulación sensorial que compense los desajustes. Es por eso que, a veces, se puede confundir una conducta influenciada por una necesidad sensorial con un berrinche o un problema común de conducta.

 

Características de un niño con necesidades sensoriales insatisfechas:

 
  • Se mueve constantemente, es notoria una dificultad para controlar su cuerpo.
  • Le cuesta trabajo modular el volumen de su voz.
  • Invade el espacio personal de otras personas frecuentemente.
  • Puede llegar a ser brusco o tosco al interactuar con otros niños y no medir su fuerza.
  • Se involucra en comportamientos de riesgo, no es capaz de reconocer situaciones peligrosas y su umbral de dolor es muy alto.
  • Tiene repentinos e inexplicables cambios de humor.
  • Le molesta e incomoda estar en contacto con texturas, no tolera sentir las etiquetas o bordes de la ropa.
  • Es hipersensible a los ruidos o luces.
  • Es quisquilloso para las comidas o, por el contrario, parece nunca saciar su hambre.
  • Puede soportar temperaturas extremas, por ejemplo, no se queja del frío y no quiere ponerse chamarra o bien, prefiere bañarse con agua demasiado caliente.

 

Niños

Si tu hijo cumple con 5 o más de las características enlistadas, es probable que esté experimentando alguna dificultad sensorial.

Cuando la conducta se debe a una necesidad sensorial insatisfecha, los refuerzos y consecuencias no funcionan eficazmente para motivar a los infantes cómo se esperaría. 

Los niños con dificultades sensoriales necesitan de actividades que les ayuden a organizar y modular sus sentidos, aprender a autorregularse y a seguir patrones de conductas sociales adecuadas en vez de premios y castigos.

 

¿Qué hago si identifico que mi hijo cumple con estas características?

Solicita ayuda de un especialista que te oriente para manejar la situación. El especialista indicado para diagnosticar esta condición y señalar si se trata de una alteración en la integración sensorial, es un neuropsicólogo o terapeuta ocupacional que esté certificado como integrador sensorial.

Si con la guía de un especialista, descubres indicadores de que tu hijo requiere un apoyo adicional, toma en cuenta que cuanto antes se lo proporciones, mejor.

 

En el Colegio Baden Powell el área de Psicopedagogía te apoya.

¡Te esperamos con los brazos abiertos!

Déjanos tus datos para brindarte mayor información:

https://www.badenpowell.edu.mx/apps/form/form.COLBP.rg6kRc3.2sA?_=1548358198029

 

http://www.freepik.es Fuente: Imágenes cortesia de freepik